| Kaia, la perra bombera certificada para búsqueda y rescate que ya forma parte del equipo operativo de la Ciudad. 16/04/2026 |
Kaia, una Pastor Belga Malinois del Cuerpo de Bomberos de la Ciudad, obtuvo una certificación nacional para búsqueda de personas vivas en grandes áreas. Junto a su guía, forma parte de los binomios especializados que pueden intervenir en operativos de rescate, emergencias y búsqueda de personas.
Kaia, una Pastor Belga Malinois del Cuerpo de Bomberos de la Ciudad de Buenos Aires, fue certificada para búsqueda de personas vivas en grandes áreas, una especialidad clave dentro de los operativos de rescate y emergencia. La certificación fue otorgada en el marco de una evaluación nacional de cinotecnia y habilita al binomio formado por Kaia y su guía a participar en tareas de búsqueda en escenarios complejos.
La noticia tiene una potencia especial porque combina seguridad, entrenamiento, vínculo humano-animal y servicio público. En una ciudad donde las emergencias pueden tener múltiples formas —derrumbes, incendios, extravíos, accidentes, eventos climáticos o búsquedas en espacios abiertos— contar con perros entrenados no es un detalle simpático: es una herramienta operativa concreta. La imagen de una perra bombera puede generar ternura, claro, pero detrás hay método, disciplina, horas de práctica y una función crítica.
El trabajo de un perro de búsqueda y rescate se basa en capacidades sensoriales imposibles de igualar por una persona o por muchos dispositivos. El olfato canino permite detectar rastros, identificar presencia humana y cubrir terrenos amplios con gran rapidez. En situaciones donde cada minuto cuenta, esa capacidad puede marcar una diferencia vital. Kaia no está entrenada para posar en una foto institucional; está preparada para intervenir cuando alguien necesita ser encontrado.
La certificación para búsqueda de personas vivas en grandes áreas implica que el binomio puede trabajar en espacios abiertos o extensos, donde una persona pudo haberse extraviado o quedar aislada. Estos escenarios requieren coordinación, obediencia, resistencia física, concentración y una comunicación muy precisa entre el animal y su guía. El perro debe buscar, detectar, señalar y responder a órdenes aun en ambientes con ruidos, distracciones, olores múltiples y presión operativa.
El concepto de binomio es central. En rescate con perros no se entrena solamente al animal; se entrena una dupla. Guía y perro deben conocerse profundamente. El guía interpreta señales, cambios de conducta, movimientos y alertas. El perro confía en su guía, responde a instrucciones y trabaja motivado por un sistema de entrenamiento que combina disciplina y recompensa. Esa relación no se improvisa. Se construye con tiempo, constancia y confianza mutua. En criollo: no alcanza con que el perro sea inteligente; también tiene que haber equipo. Y acá el equipo tiene cuatro patas y mucha responsabilidad.
La raza de Kaia, Pastor Belga Malinois, suele ser utilizada en tareas de seguridad, búsqueda y rescate por su energía, capacidad de aprendizaje, agilidad y foco. Son perros de alto rendimiento, pero justamente por eso requieren conducción experta. No son animales para cualquier persona ni para cualquier entorno. En el ámbito operativo, esa intensidad se transforma en una ventaja cuando está bien canalizada. Su potencia física y mental permite sostener entrenamientos exigentes y responder en situaciones reales.
La incorporación de binomios certificados fortalece las capacidades del Cuerpo de Bomberos de la Ciudad. Las emergencias modernas exigen equipos cada vez más especializados. Ya no alcanza con tener fuerza de respuesta general; se necesitan unidades con competencias específicas: rescate urbano, altura, materiales peligrosos, incendios estructurales, emergencias médicas, búsqueda con canes, entre otras. Cada especialidad suma precisión y mejora la respuesta ante casos donde el margen de error es mínimo.
También es importante destacar que la certificación nacional aporta un estándar. En tareas sensibles como la búsqueda de personas, no alcanza con decir que un perro está entrenado. Se necesita validar su capacidad mediante evaluaciones formales. Eso garantiza que el binomio cumple criterios técnicos, que puede integrarse a operativos y que su trabajo es confiable dentro de una cadena de emergencia. La certificación no es un diploma decorativo; es una habilitación funcional.
El vínculo entre Kaia y su guía es otro elemento narrativo potente. En los operativos, el perro no actúa de manera aislada. La dupla funciona como una unidad. La lectura corporal, la respuesta al comando, la motivación y la confianza son parte del rendimiento. Esa conexión puede ser contada sin exagerar ni romantizar, mostrando que el rescate con canes es una disciplina técnica y emocional al mismo tiempo.
En conclusión, la certificación de Kaia como perra bombera especializada en búsqueda y rescate es una noticia con valor operativo, institucional y humano. Detrás de una imagen atractiva hay entrenamiento, profesionalismo y una herramienta concreta para salvar vidas. La Ciudad suma así un recurso especializado a su sistema de emergencias, y la comunidad conoce una historia que merece ser contada. Porque cuando una búsqueda empieza, cada minuto importa; y a veces, la diferencia puede llegar corriendo, olfateando y con chaleco de Bomberos. |
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| Desarticularon una banda de estafas virtuales con más de 200 damnificados y secuestro de dinero en efectivo y criptoactivos. 18/04/2026 |
La Policía de la Ciudad realizó 21 allanamientos en distintos puntos del AMBA y desarticuló una organización acusada de cometer estafas virtuales mediante falsas inversiones, sociedades fantasma, aplicaciones ficticias y circuitos financieros informales. Se secuestraron más de 250 mil dólares entre efectivo y criptoactivos.
La Policía de la Ciudad desarticuló una organización dedicada a estafas virtuales tras realizar 21 allanamientos en distintos puntos del Área Metropolitana de Buenos Aires. Según la información oficial, la banda operaba mediante falsas inversiones, sociedades fantasma, aplicaciones ficticias y cuevas financieras. La investigación habría identificado alrededor de 200 damnificados y permitió secuestrar más de 250 mil dólares entre dinero en efectivo y criptoactivos.
La noticia vuelve a poner en primer plano un problema que creció con fuerza en los últimos años: las estafas digitales asociadas a supuestas oportunidades de inversión. El mecanismo suele ser atractivo porque combina promesas de rentabilidad alta, lenguaje financiero moderno, plataformas aparentemente profesionales y presión para entrar rápido. A diferencia de los fraudes tradicionales, muchas de estas maniobras se disfrazan de innovación. Hablan de criptomonedas, trading, inteligencia artificial, arbitraje, minería, bots o inversiones globales. Pero debajo de la pintura tecnológica, el negocio puede ser tan viejo como el cuento del tío. Solo que ahora el tío tiene landing page.
De acuerdo con la información difundida, los allanamientos se realizaron en barrios porteños como Monserrat, Retiro, Saavedra, Villa Urquiza, Flores, Balvanera y Belgrano, además de localidades bonaerenses. Esa dispersión territorial muestra que las estructuras de fraude digital no necesariamente operan desde un único punto físico. Pueden combinar oficinas, domicilios particulares, cuentas virtuales, intermediarios y canales online. La investigación de estos delitos exige seguir movimientos de dinero, comunicaciones, registros digitales, sociedades y vínculos entre personas.
Uno de los elementos más relevantes del caso es la mención a criptoactivos. Las criptomonedas pueden utilizarse de manera legítima, pero también se han convertido en una herramienta frecuente dentro de esquemas fraudulentos por su velocidad, complejidad técnica y percepción de modernidad. Muchos estafadores aprovechan el desconocimiento general sobre el tema para vender inversiones supuestamente sofisticadas. Prometen ganancias rápidas, muestran gráficos falsos, simulan plataformas y convencen a las víctimas de transferir dinero o activos digitales.
El problema no es que una inversión sea digital. El problema es la falta de transparencia, regulación, respaldo, trazabilidad clara y proporcionalidad entre riesgo y promesa. Cuando alguien promete ganancias extraordinarias sin explicar riesgos, hay que desconfiar. Cuando presiona para invertir rápido, hay que desconfiar más. Cuando pide transferencias a cuentas de terceros, billeteras desconocidas o plataformas sin reputación, la alarma ya no suena: grita.
Las sociedades fantasma y aplicaciones ficticias mencionadas en la investigación muestran otra capa del engaño. En muchas estafas, los delincuentes construyen una fachada de legalidad. Crean nombres comerciales, perfiles en redes, sitios web, contratos, dashboards, usuarios y supuestos saldos. La víctima entra a una plataforma y ve que su inversión “crece”, pero en realidad esos números pueden ser una simulación. El fraude se sostiene mientras ingresan nuevos aportes o mientras la persona no intenta retirar dinero. El momento de la verdad llega cuando quiere cobrar y aparecen excusas: comisiones, impuestos, bloqueos, verificaciones, demoras o nuevos depósitos obligatorios.
La existencia de más de 200 damnificados muestra que este tipo de delito puede tener una escala importante. Cada víctima no es solo una estadística; detrás puede haber ahorros familiares, indemnizaciones, préstamos, ventas de bienes o dinero destinado a proyectos personales. Las estafas financieras digitales no solo producen pérdida económica. También generan vergüenza, ansiedad, conflictos familiares y desconfianza. Muchas personas no denuncian porque sienten que “cayeron” o que debieron darse cuenta antes. Ese silencio favorece a los delincuentes.
También hay que remarcar la importancia de consultar fuentes oficiales antes de invertir. En Argentina existen organismos reguladores y registros que permiten verificar entidades financieras, sociedades, brokers o intermediarios. Aunque ninguna consulta elimina por completo el riesgo, sí puede reducir la probabilidad de caer en una trampa. Una búsqueda básica, una llamada a un profesional y una revisión de antecedentes pueden ahorrar muchísimo dinero. En inversiones, la ansiedad es carísima.
Desde una mirada de seguridad pública, la desarticulación de esta banda muestra cómo el delito económico se adapta al entorno digital. Antes, una estafa podía depender de llamados telefónicos o reuniones presenciales. Hoy puede operar con redes sociales, mensajería instantánea, plataformas falsas, billeteras virtuales y criptoactivos. Esto obliga a las fuerzas de seguridad y a la Justicia a desarrollar capacidades técnicas específicas. Investigar una billetera digital, rastrear movimientos en blockchain o vincular identidades online con personas físicas requiere conocimientos distintos a los de otros delitos.
Cuando el dinero se mueve por canales no regulados, la víctima tiene menos herramientas de reclamo y el delincuente más margen de maniobra. La informalidad puede parecer cómoda al principio, pero cuando hay un problema, la comodidad desaparece. En finanzas, lo “fácil” muchas veces viene sin garantía, sin factura y sin puerta donde golpear.
En conclusión, la desarticulación de esta banda de estafas virtuales es una noticia policial, pero también una advertencia ciudadana. El fraude digital ya no es marginal ni improvisado: puede tener estructura, marketing, tecnología y apariencia profesional. La mejor defensa combina investigación judicial, acción policial, regulación, educación financiera y sentido común. Porque en internet, cuando una inversión promete demasiado, la ganancia probablemente no sea para el inversor. |
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| Prácticas Compartidas supera los 400 registros y consolida un banco de experiencias educativas innovadoras. 20/04/2026 |
La plataforma Prácticas Compartidas ya reúne más de 400 experiencias pedagógicas de escuelas públicas y privadas de la Ciudad. El programa busca visibilizar proyectos innovadores, reconocer el trabajo docente y promover el intercambio de estrategias educativas vinculadas a tecnología, bienestar, ambiente, programación, inteligencia artificial y creatividad.
La plataforma Prácticas Compartidas ya superó los 400 registros de experiencias pedagógicas desarrolladas en escuelas públicas y privadas de la Ciudad de Buenos Aires. La iniciativa funciona como un banco de prácticas educativas donde docentes y equipos escolares pueden publicar proyectos, compartir estrategias, visibilizar aprendizajes y acceder a experiencias que pueden ser replicadas o adaptadas por otras instituciones.
No siempre aparece primero en grandes documentos, congresos o reformas generales. Muchas veces empieza con un docente que detecta un problema, prueba una actividad, ajusta una dinámica, incorpora una herramienta, escucha a sus estudiantes y transforma una clase. Prácticas Compartidas busca justamente capturar ese conocimiento disperso y convertirlo en un recurso para todo el sistema.
El hecho de que haya más de 400 experiencias registradas muestra que existe una producción pedagógica intensa dentro de las escuelas. Los temas abordados incluyen inteligencia artificial, robótica, programación, bienestar socioemocional, educación ambiental, uso responsable de tecnología, creatividad, lectura, producción audiovisual y otras áreas. Esta diversidad es importante porque refleja que la innovación no se limita a poner dispositivos en el aula. Innovar también puede ser cambiar una forma de evaluar, integrar disciplinas, trabajar emociones, resolver problemas reales o conectar contenidos con el entorno.
La plataforma también reconoce el trabajo docente mediante certificación para puntaje. Este dato es muy importante porque convierte la participación en algo más que un acto voluntario de generosidad profesional. Compartir una práctica implica tiempo: ordenar la experiencia, escribirla, describir objetivos, explicar actividades, mostrar evidencias y dejarla disponible para otros. Que ese esfuerzo tenga reconocimiento formal ayuda a incentivar la participación y jerarquiza el saber docente.
En educación, compartir prácticas es una forma de evitar que cada escuela trabaje aislada. Muchas instituciones enfrentan desafíos similares: cómo motivar a los estudiantes, cómo integrar tecnología sin que sea distracción, cómo trabajar convivencia, cómo fortalecer comprensión lectora, cómo enseñar programación, cómo abordar inteligencia artificial, cómo vincular proyectos con la comunidad. Si una escuela ya desarrolló una experiencia útil, otra puede tomarla como punto de partida. No se trata de copiar mecánicamente, sino de adaptar con inteligencia.
La inteligencia artificial aparece como uno de los temas destacados dentro de las prácticas. Su presencia en la agenda educativa es inevitable. Los estudiantes ya conviven con herramientas de IA, asistentes, generadores de texto, imágenes, traducciones, resúmenes y sistemas de recomendación. La escuela no puede mirar para otro lado. El desafío es enseñar a usar estas herramientas con criterio, ética, pensamiento crítico y creatividad. Una práctica educativa sobre IA puede ayudar a que los alumnos no solo consuman tecnología, sino que entiendan sus posibilidades y límites.
La robótica y la programación también forman parte de las áreas de mayor proyección. Estas disciplinas desarrollan pensamiento lógico, resolución de problemas, trabajo en equipo y capacidad de iterar. Programar no es solo aprender un lenguaje; es aprender a desarmar un problema en partes, probar soluciones, detectar errores y mejorar. Esa mentalidad sirve incluso para quienes no terminen trabajando en tecnología. En un mundo laboral cambiante, saber pensar sistemas es una ventaja.
El bienestar socioemocional es otro eje fundamental. La escuela actual no puede limitarse a transmitir contenidos académicos. Los estudiantes atraviesan presiones, cambios familiares, sobreexposición digital, ansiedad, dificultades de convivencia y desafíos emocionales. Trabajar bienestar no significa reemplazar contenidos por charlas blandas, sino crear condiciones para aprender mejor. Un aula donde los estudiantes pueden expresarse, regular conflictos y construir vínculos tiene más posibilidades de sostener aprendizajes reales.
La educación ambiental, por su parte, conecta a la escuela con problemas urbanos y globales. Proyectos sobre residuos, huertas, energía, biodiversidad o consumo responsable permiten que los estudiantes vean el impacto de sus decisiones cotidianas. Cuando una práctica ambiental está bien diseñada, no queda en el cartel verde de la semana; transforma hábitos y genera participación comunitaria.
La plataforma Prácticas Compartidas también puede ayudar a visibilizar escuelas que no suelen aparecer en la agenda pública. Muchas veces se habla de educación desde estadísticas, conflictos o debates generales, pero se conocen poco las experiencias concretas que funcionan. Mostrar proyectos reales cambia el tono de la conversación. Permite pasar de “la educación está en crisis” a “acá hay docentes haciendo cosas valiosas que pueden escalarse”. Y ese cambio narrativo también importa.
Desde una mirada de gestión, un banco de prácticas permite detectar tendencias, necesidades de capacitación y áreas de fortaleza. Si muchas escuelas están publicando proyectos sobre IA, eso muestra interés y demanda. Si aparecen muchas experiencias de bienestar, puede indicar preocupación por la convivencia y la salud emocional. Si crecen proyectos ambientales, hay una oportunidad para articular políticas escolares y urbanas. La información acumulada no solo sirve para inspirar; también puede orientar decisiones.
El desafío, por supuesto, está en la calidad y usabilidad de las prácticas. No alcanza con acumular registros. La plataforma debe permitir buscar, filtrar, leer fácilmente, identificar niveles educativos, objetivos, recursos necesarios y resultados. Cuanto más práctica sea la información, más posibilidades tendrá de ser usada. En educación, una buena idea mal explicada se queda corta. La innovación también necesita buen packaging, aunque suene poco académico.
En conclusión, Prácticas Compartidas supera los 400 registros y se consolida como una herramienta para reconocer, ordenar y difundir experiencias educativas de la Ciudad. Su valor está en convertir el trabajo docente en conocimiento disponible para otros. En tiempos donde la educación necesita respuestas concretas, mirar lo que ya están haciendo las escuelas puede ser una decisión inteligente. Porque a veces la innovación no viene de afuera: ya está sentada en el aula, tomando asistencia y probando una idea nueva antes del recreo. |
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| Agenda Impulso Cultural: mayo llega con teatro, danza, música y proyectos artísticos en distintos espacios porteños. 20/04/2026 |
La Ciudad difundió la agenda de mayo de Impulso Cultural, con obras de teatro, danza, música, propuestas familiares y proyectos artísticos apoyados por programas de financiamiento. La programación incluye actividades en salas y espacios culturales de distintos barrios.
La agenda de mayo de Impulso Cultural reúne una amplia variedad de propuestas artísticas apoyadas por programas de financiamiento de la Ciudad de Buenos Aires. La programación incluye teatro, danza, música, espectáculos familiares, proyectos de archivo, cruces interdisciplinarios y actividades en distintos espacios culturales. Entre las obras y propuestas difundidas aparecen títulos como “Caricias”, “Marúnica”, “Ponerse de pie”, “Con Federico”, “Little Beat”, “Sinfonía del Agua” y “Para sobrevivir”, entre otras.
Buenos Aires es una ciudad con una identidad cultural muy fuerte, pero detrás de cada función hay trabajo, gestión, ensayo, alquiler de sala, técnica, comunicación, diseño, producción y riesgo económico. Cuando una agenda institucional visibiliza estas propuestas, no solo informa actividades; también ayuda a sostener una cadena de valor cultural.
Impulso Cultural funciona como una herramienta de acompañamiento para artistas, colectivos, salas, compañías y proyectos. Sus programas de financiamiento permiten que muchas obras puedan producirse, circular, llegar a nuevas audiencias o sostenerse en cartel. En una ciudad con enorme oferta artística, la visibilidad es casi tan importante como el financiamiento. Una obra puede ser excelente, pero si nadie se entera, queda atrapada en el silencio. Y el silencio, para la cultura independiente, no paga alquiler.
La agenda de mayo ofrece una diversidad que refleja la riqueza de la escena porteña. Hay propuestas teatrales, espectáculos de danza, obras familiares, proyectos experimentales y trabajos vinculados a memoria, archivo o identidad. Esta variedad permite llegar a públicos diferentes. No todos buscan lo mismo: algunos quieren una salida familiar, otros prefieren teatro contemporáneo, otros buscan danza, otros música, otros propuestas más conceptuales. Una agenda amplia permite segmentar y comunicar mejor.
El teatro independiente ocupa un lugar central en Buenos Aires. La Ciudad tiene una red de salas, actores, dramaturgos, directores, técnicos y espectadores que la convierte en una de las capitales culturales más activas de la región. Pero esa vitalidad no significa que el sector no enfrente dificultades. Los costos de producción, la competencia por atención, la comunicación digital, el precio de las entradas y la disponibilidad del público son desafíos constantes. Por eso, las políticas de apoyo y difusión pueden marcar una diferencia.
La danza también aparece como parte importante de la programación. A diferencia del teatro, muchas veces tiene menos visibilidad mediática, pero sostiene una comunidad artística intensa y diversa. La danza contemporánea, los cruces performáticos y las propuestas escénicas vinculadas al cuerpo permiten explorar lenguajes que no siempre entran en los formatos comerciales masivos. Incluirlas en una agenda destacada ayuda a ampliar públicos y a romper la idea de que la cultura se reduce a lo más conocido.
Los espectáculos familiares tienen otro valor estratégico. Acercar a chicos y familias al teatro o a la música en vivo no es solo ofrecer entretenimiento. Es formar públicos futuros. Un niño que va al teatro puede convertirse en adolescente espectador, adulto consumidor de cultura o incluso artista. La experiencia cultural temprana construye hábito. Y el hábito cultural, como cualquier mercado sano, necesita sembrarse antes de cosecharse.
La presencia de proyectos de archivo o memoria también suma profundidad. La cultura no solo produce novedades; también ordena, conserva y reinterpreta el pasado. Trabajar con archivos, historias, documentos, voces y materiales permite construir identidad. En una ciudad con capas históricas tan densas como Buenos Aires, estos proyectos ayudan a mirar el presente con más contexto. No todo contenido cultural tiene que ser estreno brillante; a veces el valor está en volver a mirar lo que ya estaba, pero con otros ojos.
Desde el punto de vista urbano, la distribución de actividades en distintos espacios culturales también importa. Una ciudad culturalmente viva no puede concentrar toda su agenda en dos o tres zonas. Cuando las propuestas llegan a diferentes barrios, se amplía el acceso y se fortalecen circuitos locales. Cada sala, centro cultural o espacio independiente tiene su comunidad. La cultura también genera movimiento económico barrial: gente que sale, toma algo, cena, usa transporte, compra entradas, recomienda. Donde hay función, hay circulación.
Desde una mirada de marketing cultural, la agenda tiene un desafío clásico: transformar información en deseo. Decir “hay una obra” no alcanza. Hay que contar qué experiencia promete, para quién es, qué la hace distinta, dónde queda, cuánto dura, si es familiar, si tiene entradas accesibles, si conviene reservar. El público no compra solamente una entrada; compra una salida, una emoción, una conversación posterior, una noche distinta.
La agenda de Impulso Cultural también permite destacar el rol del Estado como facilitador del acceso cultural. No se trata de reemplazar al público ni a la iniciativa privada, sino de acompañar proyectos que aportan diversidad y valor simbólico. En mercados culturales, lo más rentable no siempre es lo más diverso. Por eso, los programas de apoyo pueden sostener obras que de otro modo tendrían menos posibilidad de llegar a escena.
En conclusión, la agenda de mayo de Impulso Cultural muestra una Buenos Aires activa, diversa y creativa. Teatro, danza, música, propuestas familiares y proyectos artísticos conviven en una programación que no solo entretiene, sino que sostiene trabajo cultural, genera circulación y fortalece identidad urbana. Para el público, es una invitación a salir. Para los artistas, una vidriera. Para la Ciudad, una forma de decir que la cultura no es adorno: es economía, comunidad y marca porteña. |
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| POLICIALES: |
| La Policía de la Ciudad detuvo en Merlo a un prófugo que estaba condenado a 10 años de prisión por abusar de su hijastra menor. 16/04/2026 |
La Policía de la Ciudad detuvo en el partido bonaerense de Merlo a un prófugo de 52 años, quien tenía una condena firme, confirmada por la Corte Suprema de Justicia de la Nación, a 10 años de prisión por abuso sexual agravado contra su hijastra de 9 años.
El procedimiento fue llevado adelante por personal de la División Delitos contra la Integridad Sexual, que logró localizar al imputado en Merlo tras una exhaustiva investigación que se inició a fines del 2025, en la que resultó clave el análisis de pagos realizados con una billetera virtual en un kiosco.
El hombre había sido condenado por abusar sexualmente en reiteradas oportunidades de su hijastra, hasta el año 2012, cuando la víctima tenía entre 9 y 10 años, en el domicilio que compartían en la Villa 31 en Retiro.
La condena había sido dictada en octubre del 2019 por el Tribunal Nacional Oral en lo Criminal y Correccional N°29. Luego de varias apelaciones y sin que el hombre quedara detenido pese a presentarse en sede judicial mensualmente, en setiembre de 2025 la Corte Suprema de Justicia confirmó la condena a 10 años de prisión. A partir de allí el abusador se profugó.
Luego de que la investigación detectara movimientos a través de una plataforma de pagos con localización en Merlo, los efectivos lograron ubicar un comercio del rubro kiosco, donde el imputado era cliente habitual, y montaron un operativo de vigilancia junto a la DDI Morón para capturarlo.
Finalmente, gracias a ese despliegue policial, el sospechoso fue identificado en la vía pública, en inmediaciones de las calles Cucha Cucha y José Martí de Merlo, donde fue detenido y puesto a disposición del Tribunal Nacional Oral en lo Criminal y Correccional N°29, que había ordenado su captura. |
| Tras una persecución, la Policía de la Ciudad detuvo en Belgrano a un delincuente que intentó robar un supermercado. Tenía 23 antecedentes. 18/04/2026 |
La Policía de la Ciudad detuvo en el barrio de Belgrano a un hombre de 46 años, que tenía un total de 23 antecedentes por distintos ilícitos, que intentó ingresar a robar en un supermercado violentando la puerta del comercio.
El hecho ocurrió en horas de la madrugada, cuando una oficial de la Comisaría Comunal 13 C, que se encontraba de servicio en la calle Roosevelt al 3000, fue alertada por un vecino sobre un hombre que intentaba ingresar por la fuerza a un supermercado ubicado a pocos metros y que estaba cerrado.
Al acercarse al lugar, el delincuente emprendió la fuga por la calle Roosevelt, pero tras una persecución a pie fue alcanzado y reducido por el personal policial.
Al inspeccionar el local, los efectivos constataron daños en la puerta de acceso, compatibles con un intento de ingreso violento, por lo que se implantó una consigna policial hasta la llegada de un responsable del establecimiento.
Interviene el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°45, a cargo de la Dra. María Alejandra Provítola, quien dispuso la detención del imputado y labrar actas caratuladas como tentativa de robo.
El detenido registraba 23 antecedentes: 5 por robo, 12 por hurto, 3 por tentativa de robo y otros 3 por lesiones, resistencia a la autoridad y acoso callejero. |
| La Policía de la Ciudad realizó cinco allanamientos simultáneos por trata de personas en la villa 21-24: dos detenidos y múltiples secuestros. 20/04/2026 |
La Policía de la Ciudad realizó cinco allanamientos simultáneos en la villa 21-24 de Barracas, en el marco de una investigación por trata de personas, que culminaron con dos detenidos y el secuestro de abundante material de interés para la causa.
Los procedimientos fueron llevados a cabo por la División Trata de Personas del Departamento Delitos contra las Personas de la Policía de la Ciudad, con intervención del Juzgado Nacional en lo Penal de Rogatorias y a requerimiento de la Justicia bonaerense.
Los operativos se desarrollaron en cinco domicilios del asentamiento, donde los efectivos concretaron las requisas en forma coordinada y simultánea, con resultados positivos.
En el primero de los objetivos, sobre la avenida Iriarte al 3800, funcionaba un local denominado “Dulce Capricho”, y allí fue detenida una mujer que estaba a cargo y se incautaron ocho teléfonos celulares, dispositivos de almacenamiento, tablets, cuadernos con anotaciones y documentación relevante.
En el segundo domicilio, ubicado en la manzana 22 de la villa 21-24, los investigadores secuestraron doce celulares, varias notebooks, documentación, tarjetas de Mercado Pago y cuadernos vinculados a la pesquisa. Al momento del procedimiento no se encontraban los moradores.
En el tercer objetivo, también en la manzana 22, se incautaron cuatro teléfonos.
En la vivienda correspondiente al cuarto objetivo, también ubicada en la manzana 22, fue detenido un hombre y se secuestraron seis celulares, tres armas de fuego —dos revólveres calibre .38 y una pistola calibre 7.65— con sus respectivas municiones, además de una laptop y dispositivos de almacenamiento. Por este hallazgo se iniciaron actuaciones paralelas en la Unidad de Flagrancia Sur, a cargo del Auxiliar Fiscal Dr. Benjamín Otamendi, por tenencia ilegítima de arma de guerra.
Finalmente, en el quinto domicilio, ubicado en la manzana 21, se incautaron más de 500 mil pesos en efectivo, tres teléfonos celulares y documentación de interés.
Los dos detenidos, un hombre y una mujer mayores de edad, fueron trasladados y entregados a la Policía de la Provincia de Buenos Aires, así como la totalidad de los elementos secuestrados y las actuaciones fueron remitidos al Juzgado de Garantías N° 1 del Departamento Judicial de Avellaneda-Lanús. Intervino en la causa el Juzgado Nacional en lo Penal de Rogatorias, a cargo de la Dra. Mariela Bonafine. |
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